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COCINA CHIPRIOTA

INGREDIENTES LOCALES, HIERBAS Y ESPECIAS, ACEITE DE OLIVA

A lo largo de los años, tanto los poetas como los viajeros han elogiado los sabores de la isla. En la actualidad, los médicos y los especialistas de la salud han sumado sus voces para ensalzar las virtudes de la dieta mediterránea. Los granos y legumbres, las frutas y verduras frescas maduradas al sol, el pescado con alto contenido proteínico, las carnes magras y las aves, el aceite de oliva y el vino son una opción saludable, así como una tentación irresistible.

En una sociedad de familias extensas con estrechos vínculos, no es de extrañar que la cocina casera sea una característica importante de la vida cotidiana, con recetas que se transmiten de generación en generación. De lo que se trata es de tener una buena comida en compañía de amigos y familiares. No es de extrañar que la hospitalidad y la convivencia estén profundamente arraigadas en la psique chipriota, hasta el punto de que el placer se ha convertido en un arte. Así que dé rienda suelta a sus papilas gustativas y disfrute de un festín culinario.

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Comer en Chipre es un negocio serio. Rara vez verá a un grupo de personas sentadas alrededor de la mesa sin algunos platos para picar. La cocina de la isla es la más cercana a la refrescante gastronomía griega, aunque con una exótica mezcla de platos de Oriente Medio y algunas comidas únicas que cada visitante debe probar. Llega al corazón de la cultura chipriota explorando esta deliciosa cocina.

Comience su aventura culinaria ordenando’mezedes’ en un restaurante donde se enfrentará a un suntuoso festín de todas las delicias locales. Sólo asegúrese de que su ritmo para los 20 o más platos que llegarán.

No deje de probar el famoso queso “halloumi” de Chipre, elaborado con leche de oveja y cabra. Se puede tomar de diferentes maneras, desde a la parrilla hasta frito o solo, y en verano hay que probarlo con sandía, para una inusual combinación de sabores.

HaGA lo que hacen los lugareños mojando una rebanada de pan de la aldea en un cuenco de aceitunas verdes agrietadas con semillas de cilantro y no trates de decir que no a un’glyko’, una fruta en conserva acompañada de un vaso de agua fría.